lunes, 28 de diciembre de 2009

El poder del amante sobre su amada.

Sin necesidad de mencionar mi poder sobre ti, con solo la subordinación que causa mi mirada en tu debilitada alma, te ordeno vuelvas a amarme. En contra de tu confundida voluntad, modificaré tu ser para que sin querer encuentres amor por mí. ¿No te das cuenta que sin tu mano sobre la mía estarás perdida, sin dirección? Por tu buen paradero estás resignada a morir a mi lado. Ya debes tener idea de lo que te costará desobedecerme; el castigo te acompañará el resto de tu vida, tormentas eternas detrás de tus ojos. Pasos en círculos son los únicos que podrás dar.





No hay comentarios:

Publicar un comentario