miércoles, 30 de diciembre de 2009

El Techo de Nuestro Amor/The Great Kiss In The Sky.

Recuerdo nuestros besos. Sabíamos que había algo más que placer sensorial fluyendo. Me dejaban asombrado de ti. Me hacían sentir acogido, como si fuésemos formando un casa. Planeaba vivir toda mi vida contigo dentro de ella.

Ahora sin casa, ni con una por venir; solamente solo me queda vivir...

martes, 29 de diciembre de 2009

El recorrido vacío.

En este mundo, lleno de su amor solía actuar; llenos de ella mis movimientos solían estar. Ahora, con ella ausente, mis movimientos no causan la satisfacción que solían causar. Es verdad que existen acciones que de por sí no llenan, no causan ningún tipo de placer, ya sea sensorial o intelectual. En cambio, otras, desde el instante en el que las comienzas a realizar sólo se puede disfrutar. Mirar el cielo con estrellas ya no me puede elevar: hay un vacío en mí que nada podrá tapar.

Parece que su amor ahora es lo único que me puede poner en potencia de gozar. Puede que sea el hábito de haberlo siempre tenido antes de actuar; puede que su gran magnitud haya modificado mi ser para solo poder sonreír una vez nutrido de aquel gran amor, del que solo ella dar.

Estoy seguro que existen más variables negativas que me impiden gozar, como esta tristeza eterna que antepone una mala gana al actuar. Sin embargo, este fenómeno me interesa, pues mi pasión por la naturaleza creció con ella; y ahora ni su belleza me llena.

Este vacío actuar desmotiva cualquier próxima acción; y ahora que soy consciente de él, peor.


lunes, 28 de diciembre de 2009

El poder del amante sobre su amada.

Sin necesidad de mencionar mi poder sobre ti, con solo la subordinación que causa mi mirada en tu debilitada alma, te ordeno vuelvas a amarme. En contra de tu confundida voluntad, modificaré tu ser para que sin querer encuentres amor por mí. ¿No te das cuenta que sin tu mano sobre la mía estarás perdida, sin dirección? Por tu buen paradero estás resignada a morir a mi lado. Ya debes tener idea de lo que te costará desobedecerme; el castigo te acompañará el resto de tu vida, tormentas eternas detrás de tus ojos. Pasos en círculos son los únicos que podrás dar.





Acogido en el infierno/So you think you can tell heaven from hell.

Él (solo, sentado en su lugar favorito, con solo una luz amarilla): Ja! Por suerte esto es lo mejor para mí (sarcasmo). Mi última oyente se fue; se despidió diciendo que nunca volvería. Mi voz, sin destinatario ahora, sólo dará bienvenida a la locura. No hay dudas en que me ha cambiado la voz, notas muertas son lo único que emite. Jája! Ni qué hablar del mensaje por emitir; producido desde un alma vacía, formado por una voluntad con intenciones de abandonar el presente. Ahora sé que seré repulsivo para nuevos posibles oyentes, ¿quién querrá escuchar una voz muerta? Nadie notará la existencia de un ser sin vida, pues mi vida se fue con ella. O me queda esperar el fin de mi existencia sin vida, o darle fin con mis propias manos. Esperar este fin será un calvario; en el peor momento de mi vida, ¿qué será lo mejor para mí?

Él (pocas acciones después): Parece que ni siquiera yo sé qué es lo mejor para mí. Actué en un territorio que no era mío. A pesar que me encuentro en lo descrito como infierno, mi alma se siente aliviada. El sufrimiento que expreso aquí es expresado por otros muchos. Compartimos las decisiones que tomamos para hallar este estadio. No sé cuánto tiempo ha pasado, de repente mucho, de repente nada; no percibo el tiempo en este actuar constante. Del montón, nos hemos reunido unos cuantos y cuantas, ya que nos encontramos aquí por la misma circunstancia de suicidio. Lo que nos diferencia del resto, es que al haber sufrido tanto, el sufrimiento que tenemos aquí no nos ocupa por completo; de cierta manera podemos aguantarlo, podemos hacer algo más que sufrir. Parece que al fin hemos encontrado a nuestros oyentes.


domingo, 27 de diciembre de 2009

Aniversario a mi existencia.

El 26 de diciembre cumplo años todos los años. Después de pensar en su significado, les dirigí este mensaje a 5 personas: mi mamá (Angie), mi papá (Nico), mi hermana menor (Nicolla), mi hermana mayor (Andrea), y mi amor (Kat).

"Yo soy un ser que tiene existencia. Mi ser ha sido influenciado por mis coexistentes, ya que considero que dos de mis características esenciales son observador y reflexivo. Lo que hacen, hacemos, han hecho y hemos hecho me ha permitido madurar, evaluar la bondad o maldad de algunas actitudes, interiorizarlas, y añadirlas o suprimirlas de mi personalidad o comportamiento. De todos los seres que coexisten conmigo ustedes son los más importantes e influyentes. Tanto intelectual como sentimentalmente hacen del mundo un lugar agradable; hacen que se sienta bien existir. Iluminan mi oscuridad, extinguen mi fuego, endulzan mi amargura, alimentan mi pasión.

Hoy día celebro con ustedes, los seres más agradables de mi vida, un aniversario de mi existencia que espero se prolongue, al igual que nuestra coexistencia, por mucho tiempo. También espero celebrar los siguientes aniversarios con ustedes, pues dudo que dejen de ser importantes e influyentes para mí. Espero mi existencia, como es la suya, mejore sus vidas de alguna u otra manera.

Hoy no solo les deseo bienestar, sino también estoy dispuesto a actuar por este para ustedes. Amor es los que ustedes despiertan en mí."


La belleza intrascendente.

Amarilla es una mujer bella. Ausentó a su amante de sus pensamientos por la introducción de un nuevo ser a estos. Atendiendo interesadamente la expresión de este nuevo interior encontró belleza. Encontró una belleza nueva, distinta a la acostumbrada belleza de su amante. La debilitada belleza de su amante por la frecuencia desapareció de su memoria momentáneamente. El tiempo inconscientemente dedicado a este nuevo bello interior formó apetitos en la esencialmente brillante mujer. La disposición animal que poseyó a Amarilla para satisfacer con este nuevo ser toda la motivación intrínseca de besarle era evidente en su postura. Su amante, en primer lugar y naturalmente, fue herido en los ojos para luego estar herido profundamente en el alma.

Amarilla, inconsciente del daño causado al normalmente ser más querido en su vida, siguió poseída hasta el momento en que el nuevo bello interior dejó de existir a causa del, ahora también poseído, amante.

En el funeral, Amarilla lamentaba más su irracionalidad de momento que la inexistencia de la nueva belleza encontrada; su inconsciencia sobre lo ajeno a sus deseos animales.