domingo, 20 de septiembre de 2009

Amor desinteresado.

Nos amamos, dejamos de vivir juntos, y parece ser lo correcto. Digo vivir en el sentido de compartir una vida, no del hogar. Ha sido mi mejor modo de vida, he intentado muchas veces comunicar lo que me hacía sentir, nunca fue completo. Si el sueño del hombre es volar, cumplía mis sueños todos los días. Sin embargo, fue el medio adecuado para mi fin primordial y más inmediato, su felicidad.

Y es que la amo y no puedo hacerle daño. Es verdad que no fue una tortura para ella, estoy seguro que vivió muchos momentos felices conmigo. Pero, a pesar de nuestras voluntades, que no pueden hacernos hacer lo que quieren, nuestros deseos de seguir viviendo magia, la molestia constante nos separó. Tratamos de evitarla, restringimos su campo de acción; siempre encontraba la forma de atacarnos.

A pesar de todo el bien que puedo causarle, hay facetas mías, modos de actuar o pensar, que la molestan, desepcionan, no van con sus gustos. Estas facetas, son radiales en mi vida, me gustan mucho, son naturales en mí, por lo que es frecuente su manifestación. Traté de no expresarlas; sin embargo, no funcionó del todo.

Hemos decidido separarnos un tiempo
, experimentar la vida sin el otro. No quiero que sea la mejor solución, pero de repente lo es. Ojalá no solamente evitemos problemas, sino también encontremos felicidad. No ha pasado ni un día, entonces no puedo describir cómo es.

Ambos queremos lo mejor para el otro, somos los mejores amigos del mundo.

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